El Docente

Olga Cossettini: “Sólo quién admira al niño, está en condiciones de ayudarlo, corregirlo y guiarlo”

Olga Cossettini: “Docencia: estado del alma en perpetua inquietud y  desasosiego”

Buscamos una maestra-maestro que sienta pasión por su labor como tal, y que, inmerso en un contexto escolar sea capaz de autoevaluarse permanentemente, para saber si su tarea lo gratifica. Considerando y balanceando todos los aspectos que forman su mundo real circundante, para así ratificar su lugar como trabajador de la educación con la mayor conciencia posible tendiendo a contar con un docente satisfecho en su quehacer.

Un docente que sea capaz de preguntarse si ama a los niños y por ende si los tolera. Las observaciones a la conducta del niño y los límites deben ser puestos con autoridad y firmeza pero sin autoritarismo. Un maestro puede mostrarse serio o disgustado frente a un mal comportamiento , pero debe apelar al diálogo comprometido con el alumno , evitando por todos los medios gritos y agresiones que puedan humillar o tocar la estima del niño. Es decir, evitar los manejos perversos de los cuáles los adultos podemos valernos para que los chicos se sometan a nosotros.

Y velando por privilegiar y hacer cumplir el acuerdo de valores para la convivencia que la comunidad educativa haya consensuado con el fin de que el aprendizaje, en todos sus sentidos y aspectos , núcleo primordial de toda institución educativa, se lleve a cabo en los niños.

Buscamos un maestro que estudie y se compenetre con la pedagogía de las hermanas Cossettini y del maestro Luis Iglesias, así como del marco de donde surgen, el movimiento denominado “escuela nueva” e investigar y estudiar toda la bibliografía que el equipo docente considere pertinente. Un docente que esté preparado para trabajar en equipo, para consensuar las decisiones, respetar la diversidad de opiniones y posiciones, expresarse sin miedo y claramente, aceptar los acuerdos y criterios que se resuelvan en el grupo docente, tener buen trato hacia sus compañeros de trabajo y demás miembros de la comunidad, no mentir, utilizar los canales de comunicación correctos para comunicar, hacer propuestas y cuestionar, respetar la idoneidad y el camino transitado de cada compañero en sus saberes, saber que su práctica docente estará siendo observada por el resto del equipo, para ayudarlo, guiarlo y corregirlo a los fines de que se garantice el acto educativo.

Necesitamos un docente sereno, atento, confiado y alegre, sin estridencias ni exaltaciones en su tono de voz y gestos y acciones sin artificios, sobrio, prudente, que privilegie el silencio durante las actividades y convoque a la armonía. Un docente que entienda que la educación como “interdisciplina”, que reflexione en el grupo sobre su práctica, vuelva sobre su error, modifique y amplíe, se abra  a otras áreas que no sean de su saber específico. Un maestro que cante, recite, cuente cuentos, juegue, dance, pinte, dibuje, amase, riegue las plantas. No como un especialista de cada cosa, sino como un ser integrado que se expresa, y que fomenta la expresión de los niños.

Un maestro que sea paciente, que escuche a los niños, que los observe, que los mire, que su encuentro sea genuino, y que respete los ritmos de aprendizaje de sus alumnos,  sin trasmitir sus ansiedades. Para esto deberá conocer la graduación de los contenidos, hacia dónde va, de dónde parte.

Un maestro que se corre del centro de la escena, siendo un proponedor, un estimulador, una guía y ayuda, que lo conduzca sin apremios y sin desvirtuar su libre expresión. iglesias p 362

Un maestro que corrija sin burlas, ni estridencias, que sienta la corrección como una “puesta al servicio del niño”, siempre alentándolo por superase y nunca retándolo por un equívoco.

Un maestro que no ponga rótulos, ni etiquetas, que no compare ni prejuzgue a los niños,

Un maestro estudioso, que dedicado en profundizar los contenidos a enseñar, lo que le permitirá sentir seguridad; también debe ser sincero y expresar a sus niños que no lo sabe todo frente a ciertas preguntas, un maestro que esté abierto a aprender de sus niños.

Un maestro interesado a acrecentar su bagaje cultural, que sea curioso, que tenga iniciativa, que sea creativo

Un maestro conocedor de la realidad social y natural que lo rodea, comprometido hacia la misma desde su tarea. Un maestro que sienta y asuma su protagonismo como generador de cambios en la educación.

2 pensamientos en “El Docente

  1. Hola, mi nombre es salvador, soy docente de educación primaria, me parece muy interesante la propuesta de trabajo que proponen a partir la gran propuesta de Olga Cossettini. Quisiera preguntar si puedo postularme como docente.

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